¿Qué es la CIVP?

La Comisión Interétnica de la Verdad de la región Pacífico-CIVP es una iniciativa de la sociedad civil en la que confluyen diversas organizaciones de comunidades afrocolombianas e indígenas del Pacífico colombiano, con el mandato de esclarecer el daño al Territorio, reconocer al territorio como víctima y promover su armonización mediante pactos de convivencia territorial.

El esclarecimiento del daño al territorio, a su vez, identifica los hechos violatorios de los Derechos Humanos y los Derechos de los Pueblos acaecidos en el contexto del conflicto armado.  La verdad se esclarecerá   desde la perspectiva de las víctimas, y no tendrá un valor de verdad judicial sino una constatación histórica como parte de la construcción de la memoria.

Mandato

Esclarecimiento 

Develar y explicar los factores, causas, actores y relaciones de poder de la violencia estructural y su relación con el conflicto armado en la región del Pacífico entre los años 1982-2018, que generaron daños e impactos al territorio y a la existencia de los pueblos étnicos. Además, las formas de resistencia en el ejercicio del derecho a la autodeterminación de los pueblos que ha posibilitado su supervivencia.

El daño al territorio se ha desagregado en seis componentes o daños:

  • Daño Ambiental
  • Daño Espiritual
  • Daño al Uso del Territorio
  • Daño al Control del Territorio
  • Daño a las Relaciones Sociales
  • Daño a la Integridad y Dignidad Personal

Estos 6 daños se analizarán teniendo en cuenta los factores del daño al territorio:

  • Agroindustria
  • Narcotráfico/cultivos de uso ilícito
  • Megaproyectos, obras de infraestructura
  • Destrucción del Bosque
  • Minería
  • Hidrocarburos
  • Otros

Reconocimiento y reparación

Reconocer los daños al territorio para restaurar su dignidad y la de los pueblos étnicos del Pacífico que han sido afectados por la violencia estructural y del conflicto armado. El Estado y actores directos e indirectos asuman su responsabilidad y emprendan acciones públicas y procesos de reparación que aporte a la consolidación de la paz y el cuidado de la vida.  La sociedad transforma su comprensión del territorio del pacífico reconociendo las diferencias étnicas, culturales y su biodiversidad.

El reconocimiento se realizará en tres dimensiones:

  • Reconocimiento al territorio para restaurar su dignidad y la de los pueblos étnicos del Pacífico que han sido afectados por la violencia estructural y el conflicto armado
  • Reconocimiento de la sociedad para transformar su compresión del territorio del pacífico reconociendo las diferencias étnicas, culturales y su biodiversidad
  • El Estado y actores directos e indirectos, asuman su responsabilidad y emprendan acciones públicas y procesos de reparación que aporten a la consolidación de la paz y el cuidado de la vida

Esto se hará en cada una de las 10 subregiones y se realizará un acto regional. 

Armonización y Convivencia

Lograr el equilibrio en el Territorio mediante pactos de convivencia territorial que generen reparación de los daños causados al territorio, garantías de satisfacción y no repetición, reafirmando la autonomía y existencia de la vida de los pueblos étnicos. 

Se realizarán, con expresiones culturales propias, Pactos de Convivencia y Armonización en cada una de las 10 subregiones y se hará un Pacto regional, cuyo contenido se refiere a la reparación y no repetición sobre los 6 componentes del daño al territorio.  Debe hacerse con testigos internacionales.

El trabajo de la CIVP se realizará con base en métodos cualitativos y cuantitativos de tal manera que se pueda acceder a la realidad objetiva, subjetiva e intersubjetiva, la vida cotidiana, y al carácter multifacético y dinámico de la realidad humana.  Los objetivos se trabajarán desde diversos enfoques de investigación como la etnografía, la investigación acción participativa y la sistematización de experiencias. Por otro lado, se utilizarán técnicas convencionales e interactivas de investigación para la recolección y la construcción de la información tales como: entrevistas, grupos focales,  análisis documental, entre otras. 

Cartografía social

El desarrollo investigativo de la CIVP hará uso de la técnica interactiva de investigación Cartografía Social debido a que esta permite identificar lugares que se hayan más allá del mundo conocido, es decir mundos intra e intersubjetivos, espacios habitados, deshabitados y transitados, espacios de sueños y de deseos; observando los mapas que cada sujeto traza a lo largo de su diario vivir, en donde los sujetos expresan sus mundos a través de una serie de claves que hacen comprensible el universo que conoce y el cómo se conoce.

Nos apoyamos en la práctica del “Geoactivismo” que desarrolla el equipo de “Derechos Humanos para todos-HREV”, de la elaboración colectiva de mapas, asumida como Cartografía Social, como “el l tránsito de datos, hechos, eventos o informaciones desde el terreno hasta llegar al mapa y el itinerario inverso, que nos lleva desde el mapa al terreno a esa construcción socioespacial que conocemos como Territorio”. Lo propio de esta perspectiva metodológica es la realización de la “autocartografía”, en tanto que son los habitantes del territorio, indígenas y afrocolombianos”, quienes elaboran y expresan la interpretación sobre el significado pensado y sentido sobre  la propiedad, uso y control de sus territorios. 

Periodos 

Investigaremos el establecimiento de la verdad histórica sobre el conflicto armado y los daños causados ​​al territorio de la costa del Pacífico, analizada de 1982 a 2018. Estos son los 4 grandes periodos en los que se enfocará el trabajo de esclarecimiento y los presidentes de Colombia que estuvieron al mando durante estos periodos. 

1982 – 1990: Belisario Betancur Cuartas / Virgilio Barco Vargas 

1990 – 1998: César Gaviria Trujillo / Ernesto Samper Pizano / Andrés Pastrana Arango

2002 – 2010: Álvaro Uribe Vélez

DAÑO AL TERRITORIO

El conflicto armado manifestado en la usurpación de actores armados legales e ilegales, en alianza con actores económicos y políticos, al territorio del Pacífico ha dejado como consecuencia en los pueblos indígenas y afrocolombianos, una desestructuración cultural caracterizada como etnocidio manifestado en la profanación del territorio a través de los daños a la espiritualidad propia,  al medio ambiente, al uso y control del territorio, a las relaciones sociales y a la integridad y dignidad de las personas. 

DISCRIMINACIÓN RACIAL

La discriminación racial es una vulneración al derecho a la igualdad y a la no discriminación y es una distinción, restricción, exclusión o preferencia por cuestiones de raza u origen étnico. En la CIVP se ha identificado como discriminación racial el ataque a los saberes ancestrales. Algunas de las formas de ataque son catalogarlos de “brujería y hechicería”, asesinar a sabedoras y sabedores. Además, la discriminación racial también tiene que ver con las dificultades para acceder al empleo, con el hecho de considerar que las comunidades étnicas deben operar en puestos laborales de servidumbre, lo que a su vez limita las posibilidades de ejercer cargos gerenciales, todo esto, entre otras cosas vinculadas al acceso a los derechos, conlleva al empobrecimiento de las comunidades negras e indígenas.

Hay muchas formas de discriminación racial y estigmatización en la cotidianidad de las regiones desde el lenguaje y los imaginarios, por ejemplo, el uso de términos como día negro, carta negra, mercado negro, lista negra, trata de blancas, minorías étnicas, el hecho de considerar a los pueblos negros e indígenas como incivilizados o analfabetas, entre otros. 

ESCLARECIMIENTO

El esclarecimiento debe develar y explicar los factores, causas, actores y relaciones de poder de la violencia estructural y su relación con el conflicto armado. Así mismo, debe explicar qué generó los daños e impactos al territorio y a la existencia de los pueblos étnicos. Además, de reconocer las formas de resistencia en el ejercicio del derecho a la autodeterminación de los pueblos que ha posibilitado su supervivencia.

ETNOCIDIO

El etnocidio es el exterminio cultural de un pueblo, lo cual se manifiesta en el ataque y destrucción de significados espirituales, creencias, ritos, lenguas y otras manifestaciones culturales que están asociados a la apropiación del territorio.

EXCLUSIÓN

La exclusión en la CIVP tiene que ver con tener un acceso limitado a las oportunidades económicas, sociales, culturales y políticas de la sociedad, con el hecho de que a las comunidades no se les permite la participación en la toma de decisiones significativas, el hecho de negar oportunidades de superación, con la negación de derechos fundamentales y la prohibición o el difícil acceso a los servicios, entre otros.

MEMORIA

Es necesario construir una memoria colectiva e histórica de lo ocurrido, una narración desde las propias comunidades, que tenga en cuenta las particularidades de sus narrativas (orales, simbólicas, escritas y corporales); es decir, que tengan en cuenta la narración de las mismas víctimas de la región a través de sus propias expresiones.  La memoria es una narración subjetiva, pero a la CIVP la interesa más la memoria intersubjetiva, es decir, una memoria que reafirme la identidad, pues la memoria es un vehículo cultural.  A través de esta construcción de memoria se procurará realizar procesos sanadores, reparadores y que refuercen la comunidad; que no se revictimice, sino que por el contrario al comprender lo ocurrido la comunidad logre la emancipación y la fuerza para exigir la reparación y el acceso a los derechos, que la memoria sea un recurso político.  

En los procesos de memoria se tendrá en cuenta la relación entre gastronomía, culinaria y memoria, además de, cómo se construye memoria a partir de los sentidos. En este contexto, la construcción de memoria actúa como reparadora del tejido humano y no humano y genera escenarios de construcción intergeneracionales e interculturales. Desde la construcción de memoria se buscará establecer diálogos con las nuevas generaciones y con otros sectores de las comunidades que no han participado de los procesos de memoria.

NO REPETICIÓN

Para garantizar la No repetición de los hechos victimizantes ocurridos es necesario realizar pactos entre todos los que intervienen o han intervenido en el territorio. Para esto es preciso esclarecer y comprender cuáles son las características y los hechos ocurridos de manera específica en cada territorio. Los contenidos de los pactos deben tener en cuenta la no agresión, el respeto a los derechos individuales y colectivos, como la consulta previa. Deben fortalecer el respeto a las autoridades propias de los grupos étnicos, se deben identificar los mecanismos comunitarios de resolución de conflictos. Se deben establecer políticas de protección individual y colectiva de la vida de las personas, líderes, lideresas y comunidades de los territorios con la titulación colectiva. Finalmente, se debe llegar a un gran Pacto Regional de convivencia, acompañado de acciones de armonización.

PERDÓN

El perdón es un proceso mediante el cual las personas transforman su subjetividad en relación a un hecho victimizante y esta transformación les permite fortalecer su dignidad y empoderarse de manera individual o colectiva, debido a que logran la sanación de las emociones y esto les permite resignificar la situación comprendiendo el hecho victimizante, y sanando las heridas emocionales y espirituales que este dejó, sin que esto implique el olvido de los hechos. Para lograr el perdón es necesario partir de la verdad, que existan escenarios de justicia y garantías de no repetición, que se realicen ejercicios previos de reconocimiento de la memoria histórica y que se tengan en cuenta las lógicas espirituales propias de cada persona o comunidad. En definitiva, el perdón es un acto libre, sin ninguna presión, que realiza cada persona.

RECONCILIACIÓN

Entendemos la reconciliación como una acción de cohesión social importante para reconstruir el tejido que se ha dañado. Para reconciliarnos es necesario retomar y fortalecer los lazos de solidaridad existentes y partir de la verdad. Para lograr una verdadera reconciliación es necesario que haya voluntad de las comunidades para hacerlo. Implica que todas las partes en conflicto tengan esa voluntad y disposición (víctimas, victimarios y terceros). Es necesario incluir la reconciliación dentro de los planes de etno-desarrollo y planes de vida como eje transversal para la construcción de un futuro colectivo.

¿Quién debe reconciliarse? 

La reconciliación es un concepto político en el que el Estado es el responsable de reconciliarse con la sociedad. Para esto, es preciso que haya una transformación de la institucionalidad del Estado a favor de los derechos fundamentales de las comunidades. Esta responsabilidad, no se le debe delegar a un tercer actor. 

En relación al conflicto armado colombiano es preciso tener en cuenta que para lograr la reconciliación hay que reconocer los actores y diferenciar las responsabilidades. Sumado a esto, es necesario construir un primer pacto para conciliar entre los actores del conflicto, debido a que no puede existir reconciliación sin conciliación, y para el caso colombiano, nunca ha habido una verdadera conciliación entre el Estado, los actores armados y las comunidades.  Para esto es necesario establecer acuerdos y crear un verdadero Pacto conciliado que nos posibilite lograr la reconciliación y la cohesión social. 

RECONOCIMIENTO

En el reconocimiento de los hechos es necesario la identificación de los responsables y responsabilidades de los hechos que afectaron a las comunidades y los territorios en el marco de la violencia. Para lograrlo se debe hacer un balance de los daños concretos. Se busca lograr la aceptación y el arrepentimiento de las responsabilidades. Dentro del reconocimiento es necesario reconocer el valor y la dignidad del territorio, la reivindicación de la resistencia social, el valor de la tradición cultural, al territorio como víctima y sujeto de interacción, la superación de la visión antropocéntrica y el paso a una visión biocéntrica, en donde se respeten todas las formas de vida.

REPARACIÓN

La reparación son acciones o medidas para restablecer los impactos generados por la violencia. Estas medidas son materiales y simbólicas.  Para reparar se debe restituir bienes robados en el marco del conflicto.  No se trata de que las víctimas afectadas vuelvan al estado anterior, se trata de saldar la deuda histórica con la persona, el colectivo o la región. Es decir, que haya una dignificación de las personas, a través de medidas de satisfacción y de acceso a los derechos. La reparación puede ser individual y colectiva.

En la reparación se deben realizar acciones simbólicas para que las víctimas puedan ser restauradas moralmente. Se deben generar cambios cualitativos de la actual situación.  Las medidas de reparación deben ser afirmativas, restaurativas y sin dañar a los otros.

Para el caso de la reparación relacionada al etnocidio es preciso realizar acciones de afirmación de identidad cultural respecto al uso y control del territorio. Es necesario reivindicar, proteger y hacer uso de la medicina tradicional, de las prácticas como el parterismo, proteger y promover las lenguas indígenas, tomar en cuenta y reivindicar los rituales espirituales, además de proteger y controlar los sitios sagrados. También hay que restaurar los sistemas productivos tradicionales: forestal, agrícola, pecuario, caza, pesca, entre otros. Sumado a esto, se deben reglamentar los derechos étnicos como la ley 70 y la ley orgánica de ordenamiento territorial indígena.  

TERRITORIO

Entendemos el territorio como la relación construida entre los seres humanos y la naturaleza. En el Pacífico el Territorio ha sido construido por afrocolombianos e indígenas, quienes desde sus diversas matrices culturales han elaborado representaciones, uso y control del mismo.

UNIVERSO DE VÍCTIMAS (TERRITORIO)

Se debe reconocer el territorio como un sujeto de derechos, que ha sufrido daños tangibles e intangibles. El territorio como concepto que engloba toda la existencia de las comunidades. Todo acto de justicia restaurativa debe hacerse dentro del territorio. Además, es preciso que se dé la restitución de derechos colectivos e individuales. Sumado a esto, en el Universo de víctimas es necesario tener en cuenta el enfoque de género.

El Universo de las víctimas debe contar con un enfoque territorial, que sea global, es decir, que tenga en cuenta las víctimas de desplazamiento forzado, las víctimas de despojo territorial, las comunidades confinadas y bloqueadas, las organizaciones como víctimas, los líderes y lideresas amenazados y asesinados y sus familias,  las víctimas de masacres, las víctimas de trata de personas, comercialización, esclavitud y violencia sexual (especialmente contra las mujeres y los Niños, Niñas y Adolescentes-NNA), las víctimas de desaparición forzada, los NNA reclutados, las víctimas de suicidio y también a los ecosistemas como víctimas. 

VERDAD

 La verdad hace referencia a la aproximación más cercana que se pueda dar a lo acontecido, desde la memoria y la investigación histórica al pasado. La verdad siempre será limitada, no es una verdad absoluta, difícilmente puede ser exhaustiva. Es una aproximación que debe tener en cuenta el contexto histórico, las diferencias subregionales y los diversos actores. Además, tiene una dimensión explicativa de lo ocurrido: ¿Quiénes estuvieron involucrados y por qué? ¿Qué intereses y racionalidades hay de por medio?

La verdad debe servir para los procesos de sanación y duelo de los sujetos victimizados. La verdad que se cuente debe tener un perfil sanador, reparador y transformador y debe contribuir a esclarecer qué ocurrió y por qué ocurrió. Esta verdad se debe construir a través de los procesos de memoria y debe llevar al recuerdo de reconstrucción del hecho, desde el sentir, desde la memoria colectiva que debe ser la base para llegar a esa verdad. Se debe tratar de dar una explicación de las razones de lo ocurrido.

¿En qué territorio se desarrolla el trabajo de la CIVP?

La CIVP lleva a cabo su mandato en todo el departamento de Chocó, en dos municipios del medio Atrato en Antioquia, en el litoral del Valle del Cauca compuesto por el municipio de Buenaventura, en el litoral del Cauca integrado por 3 municipios y en el litoral del departamento de Nariño, para un total de 46 municipios organizados en 10 subregiones que se distribuyen de la siguiente manera:

DEPARTAMENTO DEL CHOCÓ

Subregión Alto y Medio Atrato

  • Bagadó
  • Lloró
  • Atrato
  • Carmen de Atrato
  • Río Quito
  • Quibdó
  • Medio Atrato
  • Bojayá
  • Murindó (Antioquia)
  • Vigía del Fuerte (Antioquia)

Subregión Bajo Atrato-Darién

  • Carmen de Darién
  • Riosucio
  • Acandí
  • Unguía

Subregión Costa Pacífica Chocoana

  • Juradó
  • Bahía Solano
  • Nuquí

Subregión Baudó

  • Alto Baudó
  • Medio Baudó
  • Bajo Baudó (Pizarro)

Subregión San Juan

  • Tadó
  • Unión Panamericana
  • Certeguí
  • Istmina
  • Condoto
  • Nóvita
  • Cantón de San Pablo
  • Medio San Juan
  • Bajo San Juan
  • San José del Palmar
  • Sipí
  • Río Iró

DEPARTAMENTO DEL VALLE DEL CAUCA

Subregión Valle

  • Buenaventura

DEPARTAMENTO DEL CAUCA

Subregión Costa Pacífica Caucana

  • Guapi
  • López de Micay
  • Timbiquí

DEPARTAMENTO DE NARIÑO

Subregión Sanquianga

  • Santa Bárbara (Iscuandé)
  • El Charco
  • La Tola
  • Mosquera
  • Olaya Herrera (Bocas de Satinga)

Subregión Telembí

  • Roberto Payán
  • Magüi (Payán)
  • Barbacoas

 Subregión Pacífico sur

  • Tumaco
  • Francisco Pizarro (Salahonda)